miércoles, 13 de agosto de 2025

¿Por qué no mejora tu flexibilidad? Errores que lo impiden



Trabajar la flexibilidad parece algo sencillo: estirarse un poco y listo. Pero la realidad es que si no lo hacemos bien, podemos terminar sin resultados... o incluso lesionados. 

Hoy quiero hablarte de los errores más comunes que muchas personas cometemos al entrenar flexibilidad, y cómo puedes evitarlos para avanzar de forma segura y efectiva.

1. Pensar que la flexibilidad es solo para algunos

Una creencia común es que solo los bailarines, gimnastas o artistas marciales pueden ser flexibles, o que si no naciste con flexibilidad, simplemente no la tendrás. Pero esto no es cierto. Aunque algunas personas nacen con mayor movilidad, la flexibilidad se puede desarrollar con práctica, sin importar tu edad o nivel. Cambiar esta mentalidad es el primer paso para comenzar a trabajar en ella.

2. No estirar después del ejercicio

Uno de los errores más grandes es omitir los estiramientos después del entrenamiento. Hacer una rutina específica de estiramiento al final de tu sesión ayuda a liberar tensión, mejorar la postura y preparar tus músculos para recuperarse. No necesitas rutinas largas: 5 a 10 minutos son suficientes para marcar la diferencia.

3. No calentar antes de estirar

Sí, también debes calentar antes de hacer estiramientos. Muchas personas creen que pueden estirarse directamente al levantarse de la cama, pero esto es un error. Hacer un calentamiento ligero —como movilidad articular o ejercicios suaves de calistenia— prepara al cuerpo y previene lesiones.

4. Posturas incorrectas

Es muy común ver posturas encorvadas o rodillas dobladas al estirar. Esto no siempre es por falta de flexibilidad, sino por falta de consciencia corporal. Corregir la postura es clave para evitar molestias, lograr una mejor elongación y aprovechar los beneficios reales del estiramiento.

5. Olvidar respirar

Durante los estiramientos, muchas personas contienen la respiración por la tensión. Lo ideal es coordinar: inhala al preparar la postura y exhala al entrar en ella. La exhalación te ayuda a relajar los músculos y alcanzar una mayor profundidad sin forzar.



6. Forzar el cuerpo para “llegar más lejos”

Ver a alguien más alcanzar el suelo y querer hacer lo mismo puede llevarte a empujar tu cuerpo más de lo debido. También está el error de pedir que alguien más te empuje para lograr una posición. Estas prácticas pueden terminar en lesiones. Recuerda: cada cuerpo es distinto y tu progreso es único.

7. Estirar sin constancia

La flexibilidad no se logra en una semana. Hacer estiramientos solo una vez cada tanto no traerá resultados. Lo ideal es practicarlos varias veces a la semana. Incluso con solo 5 minutos diarios puedes notar progreso. Lo importante es la constancia.

8. No tener un objetivo claro

Estirar solo por hacerlo no es suficiente. Como en cualquier tipo de entrenamiento, es importante tener una intención: ¿quieres mejorar tu postura? ¿Tu movilidad? ¿Reducir tensiones? Esto te permitirá elegir los ejercicios adecuados y mantenerte motivado.

9. Rebotar durante los estiramientos

El famoso “rebote” (hacer movimientos cortos y rápidos para forzar la postura) no solo es inefectivo, sino riesgoso. No ayuda a alargar los músculos y puede causar lesiones. En lugar de eso, mantén las posturas de forma estática y acompaña con respiración para avanzar de forma segura.

La flexibilidad se trabaja con paciencia, conciencia y constancia. Evitar estos errores te permitirá avanzar de forma más efectiva y sentirte mejor en cada práctica.

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